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Arte, George Perec, I Remember, Joe Brainard, Kenneth Koch, Libros, Literatura, Me acuerdo, Paul Auster

Joe Brainard
Joe Brainard (1942–1994), artista y escritor, homosexual, neoyorquino de adopción (nació en Arkansas y se crió en Oklahoma), pasará a la historia por un pequeño libro titulado “Me acuerdo” (“I Remember“), que ahora edita en español Sexto Piso.
Me acuerdo rompe con la idea tradicional de unas memorias. Sin orden cronológico ni de temática, nos encontramos con frases que comienzan siempre por “Me acuerdo…” y continúan con algún hecho de la memoria personal de Brainard, que puede ser algo anecdótico o trascendental en su vida, pero que en el conjunto tiene su propio peso y ayuda a crear un mosaico de recuerdos enternecedor, divertido, nostálgico. Sus recuerdos son también los de los Estados Unidos de los años cuarenta y cincuenta.

"Me acuerdo", de Joe Brainard
En el libro se observa la importancia que tuvo en su vida el hecho de su homosexualidad (de ahí que lo haya destacado en la primera frase de este texto) y es uno de los puntos que me han resultado más interesantes (cómo la vivió y cómo marcó su trayectoria personal y profesonial –la causa de su muerte, a los 52 años, fue el SIDA–).
Paul Auster dijo que “la pequeña y modesta joya de Joe Brainard perdurará. Con frases sencillas y contundentes, traza el mapa del alma humana y altera de forma permanente la manera en que miramos el mundo“.
La idea de Joe Brainard fue utilizada por George Perec en su “Je me souviens” (le dedicó el libro a Brainard) y se ha utilizado como método de enseñanza de poesía (el primero en utilizarla fue el poeta Kenneth Koch).

Collage de Joe Brainard
Joe Brainard, como artista, destacó por sus collages, sus ilustraciones de libros de poesía –de poetas de la New York School, corriente a la que perteneció– y sus diseños escénicos. En la web joebrainard.org podéis ver algunos de los collages, leer su biografía, etc.
Obviamente, os recomiendo que os compréis “Me acuerdo“, porque seguro que vais a disfrutar de su lectura. Si queréis, dejad en los comentarios algún “me acuerdo”. Empezaré yo, escribiendo aquí un par:
Me acuerdo de que gracias a mi primer blog conocí a Anay, que cayó en él buscando por internet algo de Paul Weller.
Me acuerdo de que, de pequeño, los fines de semana mi padre nos llevaba en coche a mí y a mis primos a jugar al fútbol a un campo de hierba, no muy lejos de La Coruña.
P.D.: Este fin de semana también he leído una pequeña exquisitez editada por minúscula: Capri, de Alberto Savinio. Ahora, me muero de ganas de volver a Italia
Me acuerdo de un trayecto en autobús, ya de vuelta a casa, con Adolfo.
Me acuerdo de los pasos de los Reyes Magos, de domingos de tebeo. De la tabla del seis.
Me acuerdo de la tarde en que mi padre me regaló la BH azul.
Me acuerdo de un asiento vacío.
Me acuerdo de la primera sonrisa de Ger.
Ahora que veo lo de la BH Azul de Anay…
Me acuerdo de cuando pille a mi padre bajando la bicicleta que supuestamente me regalaban los Reyes Magos, del trastero.
Ya te robare ese libro
Muack
Me acuerdo de un verano en San Sebastian, de mis primeros chiquitos en el casco viejo, el Hipódromo de Lasarte, del Club Náutico, de un viaje en barco, bordeando la costa hasta llegar a Orio para ver las regatas, la vuelta de noche, el mar, la luna….
Me acuerdo del primer día con la bicicleta sin las dos ruedecitas de apoyo, en el balneario de Guitiriz. Es uno de los dos trompazos en bici que me suelen venir a la memoria (el otro fue contra un banco de los jardines de Méndez Núñez de La Coruña –que, en mi época, era “el relleno”–.
Me acuerdo de aquel mismo verano, en el balneario de Guitiriz, un día que estaba muerto de sed. Vi una fuente y me acerqué corriendo a beber. Ese día descubrí a qué sabían las aguas medicinales (¡puaj!).
Me acuerdo de cuando leí mi primer libro serio, fue David Copperfield, y me gustó tanto que me fui comprando poco a poco casi todo lo que escribió Charles Dickens, y ya que hablo de este autor os recomiendo si no lo habeis leído “Los papeles póstumos del Club Pickwick” es muy divertido.
Estimado adolfo: quiza sea osadía por mi parte, pero si te gustaron los Me acuerdo de Brainard y pérec, tengo la esperanza de que pueda gustarte también mi Me acuerdo, que acabo de publicar en la Ed. Calambur. La portada son cromos de la antigua colección (¿te acuerdas?)
Vida y Color.
Y esos fragmentos de memoria para compartir son, obviamente, un homenaje a esos libros y autores.
Un saludo.
Elías Moro
Hola, Elías:
Lo buscaré y ya te contaré (quizá aproveche la visita a la Feria del Libro)
Un saludo,
Adolfo
Me acuerdo de la planta de ruda en el patio de la vieja casa, a la cual mi madre por su olor particular le otorgaba reminiscencias mágicas planta con poderes fantásticos decía mi madre quien la robo de un jardín ajeno. Pero lo que la hacía fascinante era que fue ella quien la tomo y fue ella quien la cuido eso la hacía misteriosa y poderosa para mí.
Me acuerdo que mi padre al igual que mi madre tenía su planta favorita marihuana, la que hacia enfurecer a mi madre mientras yo me preguntaba el ¿por qué? Si es más linda que la ruda ¿será que mi madre esta celosa? Pero, 10 años más tarde entendí que su presencia allí en casa era legal porque quien la planto fue mi padre un militar respetuoso de la ley, en quien la marihuana posaba todos sus beneficios mágicos y curativos, mientras la ruda no le daba a mi madre lo que ella quería, ¿será porque, estaba ilegalmente en el patio de la vieja casa?.
Me acuerdo que alcanzaba a ver entre las aberturas de madera del piso de la vieja casa de mi abuela en las mañanas boca abajo desde mi cama los restos de mar en pequeños charcos en los que el sol reflejaba su luz anunciando con sus rayos el nuevo día, penetrando en la habitación, rebotando desde el piso hasta la pared. Yo imaginaba que era el brillante sol de una ciudad hundida.
Qué curioso. Yo no había oído hablar de Joe Brainard hasta hoy. Y ha sido en una conexión en directo desde la página de la FNAC, Clubcultura, para escuchar una entrevista con Paul Auster, que ha firmado hoy ejemplares de su “Diario de invierno” en la FNAC Castellana y ha hablado de Brainard durante un rato. Y digo qué curioso primero por eso, por encontrar esta página justo hoy haciendo otra búsqueda, y porque yo soy de La Coruña y he leído muchos libros sentada en los bancos de los jardines de Méndez Núñez. Quizás uno fuera el de tu trompazo. Saludos.
Pues me alegro de que hayas caído por aquí y espero que encuentre cosas interesantes. Hace mucho que vivo en Madrid, pero me gusta volver a La Coruña que, a fin de cuentas, es donde pasé la época en la que uno es todavía inocente
Un saludo,
Adolfo