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Henri Matisse y una modelo

Henri Matisse y una modelo

Tenía intención de hablar de estas dos exposiciones desde el sábado y no podía dejar pasar ya más días porque están a punto de finalizar (y resulta muy desagradable llegar al Museo, como hice este sábado, y descubrir que la exposición de la obra de Juan Muñoz en el MNCARS había finalizado hacía cuatro días).

La exposición de Matisse en el Thyssen cubre los trabajos que desarrolló el artista entre 1917 y 1941, un periodo intermedio entre los dos más conocidos, en el que profundizó en la relación entre dibujo, color, volumen y espacio.

Mujer sentada, con la espalda vuelta a la ventana abierta

Mujer sentada, con la espalda vuelta a la ventana abierta

En la primera mitad de este periodo, buscó su inspiración en la tradición intimista de la pintura holandesa del siglo XVII, al tiempo que ahondaba en su reflexión sobre Cézanne (en la exposición podéis ver un cuadro de Cézanne propiedad del pintor, con el que estaba obsesionado, y que donó al Museo del Petit Palais.

Aunque es considerada una etapa de Matisse más difícil e irregular, he disfrutado muchísimo de cuadros como “Mujer sentada con la espalda vuelta a la ventana abierta” (1922) o “Naturaleza muerta con mujer dormida” (1940). Además, descubrí lo buen dibujante que era Matisse.

La Mediterranée, de Maillol

La Mediterranée, de Maillol

Antes de ver la exposición de Matisse fui a la Fundación Mapfre, a ver ¿Olvidar a Rodin? Esta exposición (fantástica y, además, gratuita) nos muestra la escultura que se hacía en París entre 1905 y 1914 por jóvenes artistas europeos que habían acudido a la capital francesa atraídos por el carisma de Rodin. Estos artistas aspiraban a un nuevo universo formal, basado en la aprehensión de las formas esenciales, frente a los excesos expresivos de Rodin.

Se pueden ver trabajos de Picasso, Bourdelle (me encantó su Penélope), Maillol (y su famosa La Mediterranée), Gargallo, Rodin, Epstein, Duchamp-Villon, etc.; pero mis dos grandes descubrimientos fueron Archipenko (especialmente su escultura Torso blanco) y, sobre todo, Wilhelm Lehmbruck.

El caído, de Wilhelm Lehmbruck

El caído, de Wilhelm Lehmbruck

Las esculturas de Lehmbruck son alargadas, desproporcionadas. Las caras estilizadas de las figuras femeninas transmiten serenidad, mezclada con cierta dosis de tristeza, mientras que la misma técnica en las masculinas logra una sensación de seriedad y rigor.

La exposición ¿Olvidar a Rodin? termina el 4 de octubre y la del Thyssen, Matisse 1917-1941, el 20 de septiembre. Os dejo el enlace a los sitios web de las dos exposiciones (haced clic en el nombre) y otro al Lehmbruck Museum, que está en la ciudad de Duisburg (Alemania).

El caído, en el Lehmbruck Museum

El caído, en el Lehmbruck Museum

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