El palacio de Charlottemburg visto desde los jardines.

DÍA 4: VIERNES

El viernes por la mañana tocaba visitar el Palacio de Charlottemburg (fue levantado entre 1695 y 1699 por el arquitecto Johann Arnold Nering, por encargo de Sofía Carlota de Hanover, esposa del príncipe Federico III). En mi primera visita a Berlín estuve en el museo Berggruen (me gustó tanto el edificio como las obras expuestas de Picaso y artistas de su época –Giacometti, Klee, Matisse, etc.–), que está en la zona del palacio, pero no tuve tiempo en aquella ocasión de visitarlo. Esta vez iba preparado para hacer una buena sesión fotográfica, porque sabía que mi madre me lo iba a agradecer, así que aquí os dejo una buena selección del interior del palacio y de los jardines.

 

 

 

 

 

 

Muchos portales esconden sorpresas…

Después de la larga pero interesante visita al palacio de Charlottemburg, nos dirigimos hacia la zona más comercial de Berlín oeste para comer. Hicimos el trayecto de vuelta en autobús y nos bajamos al lado del zoológico. Desde allí fuimos dando un paseo por Kantstrasse, cruzamos la plaza Savigny y terminamos en una bonita calle comercial, Bleibtreustraße, en la que está el restaurante italiano 12 Apostel (buenas pizzas, buena cerveza y buen precio).

Tras la comida, y después de curiosear en una librería y una tienda de regalos de la misma calle, seguimos el paseo por Kurfürstendamm, la arteria comercial principal del barrio, para acercarnos hasta uno de los rincones más agradables de la zona, la Literaturhaus y su precioso café en el jardín (está al lado del Käthe-Kollwitz-Museum).

 

– Edificios en Kantstrasse.

 

– El famoso Paris Bar y vista de la Savigni platz.

 

– Pizza y cerveza en el restaurante 12 Apostel.

Literaturhaus.

 

 

– Jardín del museo Käthe-Kollwitz y fchada del Museo de la Fotografía.

Gestalten Space.

Después del café de sobremesa, continuamos con nuestro paseo, pero ya de retirada. Nos acercamos hasta el Museo de la Fotografía (interesante si te gusta el trabajo de Helmut Newton, ya que es la sede de su Fundación –hay más exposiciones, pero lo fundamental es el trabajo de Newton, que ocupa gran parte del museo) y, desde allí, cogimos el metro a la zona del hotel.

Barcomi’s Deli, en el patio de Sophienstraße 21, donde está Gestalten Space.

Antes del descanso diario que precedía a la salida a cenar, aún tuvimos tiempo de acercarnos a Gestalten Space (librería y sala de exposiciones y eventos de diseño gráfico, ilustración, fotografía, etc.) para ver una exposición del ilustrador Olaf Hajek. Aprovechamos también para tomar un zumo en Barcomi’s Deli, el café que hay en el patio interior de Sophienstraße 21 (donde también está Gestalten).

Ya en el hotel, preguntamos a uno de los recepcionistas por un buen sitio para cenar y nos recomendó Little Otik, un pequeño restaurante de camida casera, pero elaborada, regentado por una pareja americana (está en Graefestrasse 71).

Esperando la cerveza en Mein Haus am See.

Little Otik.

Como salimos temprano del hotel, estuvimos un rato en Mein Haus am See tomando unas cervezas (es una mezcla entre club y bar, muy chulo, y está en la misma plaza del hotel Circus). Del bar salimos a coger el metro a la zona de Kreuzberg, para ir al restaurante. La expieriencia no fue totalmente positiva: la comida era rica y el local no estaba mal, pero los precios eran demasiado altos para lo que ofrecían y tardaron casi una hora entre el primer y el segundo plato.

 

– Otra vista del bar Mein Haus am See y patio en Gippstraße (comunica con el de Sophienstraße 21).

Y aquí se acaba la crónica del viernes. Sólo quedaban dos días (o día y medio) de estancia en Berlín, pero es será parte de la quinta y última parte de la crónica de este viaje.