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David Byrne, con tutú, en el teatro Lope de Vega (Madrid, 2008).

David Byrne, con tutú, en el teatro Lope de Vega (Madrid, 2009).

Después de terminar mi photobook de conciertos En el foso, decidí hacer un nuevo curso de fotografía (esta vez en Blankpaper, con Víctor Garrido) y, con lo aprendido y tiempo por delante, empecé a editar de nuevo algunas de las fotografías de conciertos que había hecho hace años. Lo curioso es que, al mirar fotos de las que casi ni me acordaba, descubrí alguna que no sé por qué motivo descarté en su momento.

Curiosamente, del que encontré más fotos interesantes fue de David Byrne. Fue uno de los primeros conciertos a los que fui como fotógrafo de Indienauta, con mi antigua Canon y el 70-200 que vendí a mi amigo Ignazio, y tengo muy buenos recuerdos de aquella noche. Como he comprobado que, con la actualización de la web de Indienauta, muchas de las antiguas críticas y fotos ya no están disponibles (y aprovechando que David Byrne está ahora de gira con St. Vincent y también toca canciones de los Talking Heads), he decidido dejaros aquí las fotos del concierto editadas de nuevo –algunas por primera vez– y la crítica que Fernando hizo esa noche. Espero que os guste este viaje a 2009.

DAVID BYRNE – TEATRO LOPE DE VEGA – MADRID (27-04-2009)

Por Fernando Curto.

La idea de una gira de David Byrne tocando su repertorio con Brian Eno (que incluye tres discos de Talking Heads) era bastante jugosa; de ahí el casi lleno que presentaba el madrileño teatro Lope de Vega.

Con puntualidad casi británica (sólo cinco minutos de retraso), salía al escenario David Byrne con un coro y una banda vestidos de un blanco impecable. Después de unos minutos bromeando con los fotógrafos y con el público, empezó el concierto con la estupenda Strange Overtones, el  primer single de Everything That Happens Will Happen Today, su última colaboración con Eno. No tardó en atacar la primera canción de la noche de las cabezas parlantes y, a los diez minutos del comienzo del concierto, ya teníamos a los tres bailarines dándolo todo con I Zimbra. Las siguientes seis canciones tuvieron sus más (One Fine Day o Moonlight in Glory) y sus menos (Help Me Somebody) aunque, eso sí, casi siempre con un sonido brillante y con unas coreografías de lo más amenas (como la de las sillas giratorias, que fue excelente).

Tras  la primera hora de concierto, le tocó el turno a una descafeinada versión de Heaven (sin duda alguna, la gran decepción de la noche) y a una bailonga y estupenda Crossed Eyed and Painless. Todavía estaban por llegar los tres grandes momentos del concierto. El primero fue cuando interpretó seguidas Once in a Lifetime y Life During Wartime. Ante dos temazos así, tenía que pasar esto: todo el teatro se levantó de sus asientos y se puso a bailar. El segundo y el tercero los viviríamos ya en los bises (hizo tres), con la estupenda versión del Take Me To The River de Al Green, y con ese himno llamado Burning Down the House.

En definitiva, un buen espectáculo de dos horas en el que los bailarines, la banda y el propio Byrne estuvieron muy bien, pero al que le sobró alguna canción menor de su discografía y le faltó alguna de los Talking Heads, que era lo que todos íbamos a escuchar.

Una de las fotos de David Byrne que había descartado y, ahora, quizá la que más me gusta de todas.

Una de las fotos de David Byrne que había descartado y, ahora, quizá la que más me gusta de todas.

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